domingo, 9 de junio de 2013

La entrevista que le hicieron a mi hija Elena

Mi hija pequeña, quería un trabajo temporal para compaginarlo con sus estudios y sacarse algún dinerillo, pagar su carnet de conducir y tener para sus gastos, al igual que habían hecho sus hermanos mayores. Me lo comentó y le ayudé a hacer el currículum. Pusimos un buen resumen con sus capacidades y cualidades personales,  una foto guapa y sonriente, añadimos su formación, la experiencia, que se limitaba a algunos trabajos de voluntariado social, y a partir de ahí le tocaba enviar cartas a las empresas seleccionadas y patearse la calle en busca del éxito, entregando su currículum en las empresas de trabajo temporal de la zona.

Alguna llamada recibió, pero no podía compaginar el trabajo que la proponían con sus estudios. Seguí orientándola para que pasara todas las semanas nuevamente por las empresas de trabajo temporal para recordarles "su existencia" y que la tuvieran en cuenta.

Y así una y otra semana, hasta que:

-Sí, tenemos un trabajo para tí, pero la entrevista es hoy mismo dentro de dos horas a 18 kms. de aquí.

No le daba tiempo a arreglarse porque era lejos y lo importante era llegar y coger la oportunidad que se le presentaba. Así que se dirigió allí decidida. La empresa de trabajo temporal ya había avisado y la estaban esperando.

-Sube corriendo que las otras candidatas ya están arriba.

Llegó la última y se enfrentó a una entrevista grupal (unas quince o veinte chicas). El trabajo que se ofertaba era el de vendedora en una importante tienda de moda y precisamente ella no iba vestida para la ocasión.

Preguntas personales, preguntas sobre experiencia, opiniones sobre diferentes temas, hasta que llegó la última pregunta:

-Entra en la tienda una clienta de alto poder adquisitivo y te dice que cojas su perrito mientras ella mira los expositores y decide lo que va a comprar. ¿Tú qué haces?

Cada una dio su respuesta, coincidiendo en coger el perro y esperar si la señora compraba algo.

Mi hija, firme y con decisión dijo que no. Que en las tiendas no se puede pasar con animales y que lamentándolo mucho no se lo iba a a permitir. Que amablemente le diría a la clienta:

-Disculpe no está permitido el paso de animales a la tienda, deberá dejar al perro fuera y ahora la atiendo en lo que necesite.

Ante el chorreo de comentarios y críticas de las demás candidatas porque eso no se podía hacer con una clienta "Vip", ella insistió ante todas las personas presentes en su firme decisión de no permitir un perro dentro de la tienda, exceptuándolo solamente si por política de empresa eso estuviera permitido.

Seguramente entre las "supuestas candidatas", había alguna que otra que pertenecía a la propia empresa y que estaban allí para provocar la discusión y la polémica y ver la reacción de cada una.

Ahora os toca a vosotros,
  • ¿Me podríais decir si contrataron a mi hija?
  • ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Cómo hubiérais actuado vosotros ante esa situación?
  • ¿Habéis tenido alguna experiencia similar?
Aquí podéis ver la continuación

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1 comentario:

  1. Pues yo creo que no, que no la contrataron. A la gente Vip se la trata diferente y por la pasta se permite todo.
    Yo hubiera cargado con el perrito con tal de que se hubiera dejado 1000 euros en ropa.

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