¿Por qué es tan importante la actitud?

Porque la actitud marca la diferencia en cualquier comportamiento o ante cualquier trabajo u obligación.

La actitud muestra tu entusiasmo, tu energía, tu fuerza, tu ilusión, lo muestra todo de ti. Contaba un conferenciante empresario, que cuando él necesitaba contratar a alguien, se fijaba en la forma en que subía las escaleras, desechando a los que subían cabizbajos, sin alegría, sin ningún ímpetu ni energía, a los tristes y apesadumbrados. ¿Quién contrata a un triste?

El que se muestra valiente gana sin pelear, el que se muestra cobarde pierde y se lleva los golpes.
La actitud va a ir contigo durante toda tu vida y te hará llegar al podio de los triunfadores  si respondes adecuadamente con ella a todas las oportunidades que se te van a ir presentando en las diferentes situaciones en las que te encuentres, tanto en tus estudios, como en tu vida laboral, familiar o social.

La actitud debe ser siempre positiva mostrando tu interés, tu atención y tu disposición abierta ante el día a día que se te presente.

Una persona que está trabajando y muestra desinterés, desgana y falta de iniciativa, dificilmente conseguirá una subida de sueldo. Ante un negocio, si se muestra una actitud negativa probablemente dificultará el acuerdo. Si necesitas algo y tu actitud es prepotente y despótica, raramente conseguirás la ayuda que necesitas.

La actitud positiva es como la sonrisa, siempre te abrirá puertas y te facilitará las cosas, sumando amigos que se brindarán a atenderte siempre que te vean, porque en cierta manera les alegras la vida. Como decía antes, al triste, al negativo, le rehúye todo el mundo porque a nadie le gustan los dramas.

También puedes ver este artículo y reflexionar sobre estas frases:

Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero que no puedes, no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido.
Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está en la actitud mental. Porque muchas carreras se han perdido, antes de haberse corrido.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedaras atrás.
Piensa que puedes y podrás.
La batalla de la vida no siempre la gana el más fuerte o el más rápido.
Tarde o temprano, aquel que gana, es el que cree poder hacerlo.

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