Triunfa en tu empresa

En anteriores artículos y basado en mis experiencias personales, os he dado diferentes consejos para llegar al podio de los triunfadores en la misma empresa donde trabajáis o en ésa misma en la que acabáis de empezar a trabajar y no sabéis si os renovarán el contrato:



 Recomendaciones para el primer día de trabajo. 
¿A qué aspiras?
¿Dónde está el futuro?
¿Me interesa hacer el primo en el trabajo?
¿Quién me puede enseñar más? 

Y algunos otros que podéis encontrar en el listado de mis artículos, referidos al éxito, al futuro, al fracaso y demás factores determinantes en el camino hacia el triunfo laboral y personal.

Mi despacho es y ha sido siempre "confesionario" de colaboradores, compañeros e incluso de proveedores y clientes. Allí hemos hablado muchas veces de los problemas o de las inquietudes laborales de cada uno y no han sido pocas las veces que me han preguntado: cómo puede uno promocionar en la empresa, cómo puedo triunfar, cómo actúo con este cliente, hago este pedido o este otro, aprovecho este material o lo tiro, y muchas preguntas más.

La respuesta es fácil, considera tu trabajo como tu propia empresa, como tu propio negocio. Trabaja como trabajarías en tu propio negocio, piensa como pensarías en tu propio negocio, decide como decidirías en tu propio negocio, resuelve como resolverías en tu propio negocio.

Hace muchos años, cuando yo empecé a trabajar, mi responsable directo al ver mis inquietudes me dio un consejo que he aplicado satisfactoriamente allá por donde he pasado: “si quieres ser jefe, actúa como un jefe”. Trabaja, piensa, decide, resuelve como lo haría un jefe. No seas marioneta, ni seas un autómata. El ser resolutivo hace subir escalones.

Considera tu trabajo como si fuera tu propio negocio. No hagas lo que no harías en tu negocio y haz todo lo que harías en tu negocio. Si todos entendiéramos este concepto, obtendríamos la máxima productividad, el mayor rendimiento, un buen control de gastos y excelentes beneficios.

Tened en cuenta que cuando te contratan en una empresa, es como si tu puesto de trabajo fuera una franquicia que te ofrecen la cual tienes que explotar y sacar el mayor rendimiento. ¿Qué harías y qué no harías con tu “franquicia”?

Y cuando tu puesto se te quede corto, tengas mayores aspiraciones y quieras una promoción, decídete y arriésgate a hacer cosas más importantes que demostrarán tu valía personal. Jugar a lo seguro y mantenerte en la zona de confort, no hace ganar e incluso en ocasiones hace perder (la falta de aspiraciones e iniciativa no genera innovación ni evolución en las empresas). Hazte indispensable, sé un activo. Si no te decides a subir los escalones, nunca llegarás al piso desde donde se ve el cielo.

Tu trabajo = tu propia empresa. Mientras lo veas así triunfarás.


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