La vida te reta cada día


Cuántas veces ante diferentes situaciones en las que requieren emprender cualquier tipo de acción, el primer pensamiento que te viene a la cabeza es el de "yo no puedo". Es como ponerse directamente la coraza o esconderse porque en principio supone algo desconocido y un posible peligro ante ello.

El otro día, hablando con uno de mis seguidores, me daba toda serie de excusas y explicaciones sin fundamento para no emprender acciones de ningún tipo. Yo le hablaba de construir el destino, de luchar para conseguir lo que uno se propone, de ponerse en marcha para lograr los objetivos, pero hasta que no le aclaré ciertos temas no empezó a ver un rayito de luz.

¿Por qué te crees un inútil o muestras ante ti mismo tu incapacidad para realizar algo, sin siquiera intentarlo? Nadie es un inútil y nadie es incapaz, más bien es un simple acto de cobardía a dar el paso que te va a demostrar hasta dónde llegan tus capacidades para conseguir lo que quieras.

¡Qué fácil y cómodo es decir "yo no puedo", "soy incapaz" o "yo no sé"! Porque poder, claramente puedes, eso sí, uno puede sentirse incapaz porque no tiene la fuerza, el empuje y la decisión necesaria para atreverse, pero insisto en que aquí es la valentía la que juega el papel más importante y la que será mayor, cuanto mayor sea el deseo de conseguir tus propósitos o tus objetivos.

Otra cosa es el "yo no sé". Si no sabes, pues lo que te toca es aprender, acercarte a la gente que sabe, escuchar, pedir consejo, procurarse la máxima información en todos los medios posibles. Hoy en día ya no vale la excusa de "yo no sé", porque si quieres saber de verdad, tienes a tu alcance multitud de posibilidades y además gratuitas para aprender cualquier cosa.

"Yo solo sé, que lo que no sé, puedo saberlo.
Yo solo sé, que si no lo intento, nunca lo conseguiré.

Hay una pregunta que te tienes que hacer cuando dices que no puedes, o si lo prefieres te la hago yo directamente: ¿no puedes, o crees que no puedes? Debes saber que poder es querer porque todo es ponerse, levantarse y dar el primer paso. La importancia de creer que puedes es la que te dará la fuerza para demostrarte a ti mismo que igual que otros lo hicieron y lo consiguieron, tú también puedes hacerlo y conseguirlo. Te conviertes en lo que crees.

¿Cuántas veces has hecho algo de bricolaje que no habías hecho nunca y al final lo viste acabado? ¿Cuántas veces has acabado una carrera en la que te veías desfallecer y renunciar? ¿Cuántas veces has terminado unos estudios que no les veías el final?  ¿Cuántas veces te caíste hasta que aprendiste a montar en bicicleta? ¿Cuántas veces te has enfrentado a situaciones en las que te veías incapaz?

Multitud de cosas hemos hecho en nuestra vida desde que nacimos de las cuales no somos conscientes y en las que nuestro primer pensamiento era "no puedo", "yo no sé", "soy incapaz".

Kostolany decía: "quien añora pequeñeces, no merece grandezas". No te infravalores.

La vida nos reta cada día y nos pregunta, ¿a que no puedes? Y está en ti, en tu valentía, en tu fuerza, en tu confianza en ti mismo, en tu actitud, en tu deseo de conseguir tus propósitos, el que respondas "quiero, puedo y lo voy a conseguir". (Twittea este mensaje)

¿De verdad sigues pensando que no puedes o te das cuenta que la mayoría de las veces es simplemente el pensamiento de que crees que no puedes?

La confianza en ti mismo es tu éxito. Si quieres algo, ponte, empieza, hazlo y la magia de la motivación y del universo empujarán tus pasos para ir avanzando.


Conoce los 7 hábitos de las personas que saben buscarse la vida: creer, decidir, sembrar, hacer, cambiar, aprender, valorar (@chispadefuego).

Las mejores lecciones no son las que enseña la vida, sino las que se aprenden al vivirla.











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