La vida no es justa. Tú tampoco eres perfecto.

Bill Gates decía: "La vida no es justa, acostúmbrate a ello". Y es cierto, no es un camino de rosas, no siempre sale el sol, no siempre vemos sonrisas, no siempre la música entona una agradable melodía, no siempre escuchamos lo que queremos o recibimos el cariño que necesitamos, no siempre recibimos el premio que merecemos. Pero a su vez, tampoco es un camino de espinos, no siempre llueve o hace frío, no siempre vemos caras serias, no siempre la música es insoportable y no siempre hay tormenta.

Puede ser injusta porque no es un camino recto. No, no es recto, lo justo tal vez sería que fuera recto y sin complicaciones, pero eso no nos permitiría descubrir las maravillas y las enseñanzas que se quedarían escondidas a nuestro paso.

Puede ser injusta porque para encontrar hay que buscar. Es verdad, las cosas no están a mano, no están ahí para que las cojamos o utilicemos directamente, sino que hay que buscar para encontrar. ¿Pero sabes una cosa?, cuando buscas siempre encuentras otras cosas que incluso ofrecen mejores soluciones que las que pretendías.

Puede ser injusta porque llegar o conseguir, supone esfuerzo. La verdad es que todo podría estar ahí, sin tener que dar un paso, recorrer kilómetros o detrás de años de trabajo, pero llegar sin recorrer camino alguno mermaría nuestro nivel de conocimiento y no aportaría valor alguno.

Puede ser injusta porque hay hechos y sucesos que no deberían ocurrir. Y tienes razón, ¿cuántas veces lo pensamos todos? Pero, ¿quién sabe si suceden unos para que no sucedan otros peores? ¿O si suceden para que se puedan abrir otras puertas a tu paso? Nosotros también somos injustos con nuestros hijos o por lo menos ellos lo creen así, y decidimos cosas que parecen injustas para intentar evitar que sucedan otras.

Puede ser injusta porque hay muchos obstáculos en el camino que te hacen tropezar. Pero esos obstáculos son los que nos hacen estar más atentos en los pasos que estamos dando. Cualquier acción, requiere atención, porque sin ella lo mismo nuestras acciones empiezan también a ser injustas.

¿Y qué es lo que creemos justo? Porque a lo mejor cambiar nuestra ruta nos va a llevar precisamente a donde se espera que nosotros debamos estar. Cambiar el rumbo, es lo que nos permite conocer nuevos caminos y prepararnos con fuerza para nuestra misión en el mundo.

Bill Gates tiene razón, la vida no es justa. Debes tenerlo presente, acostúmbrate a ello y procura aceptarlo, porque aunque te revuelvas, protestes y te quejes, hay cosas que suceden o sucederán y lo que tendrás que hacer es reaccionar contra ellas emprendiendo las acciones necesarias para corregir el cambio de rumbo o aceptar el mismo utilizando otros medios diferentes.

¿Sabes una cosa? La vida no es justa, no es perfecta y es verdad, pero tú tampoco eres perfecto y aún así, dentro de la imperfección de la vida y de la imperfección de cada uno de nosotros, tenemos cantidad de valores, cualidades, conocimientos y experiencias fantásticas que podemos aportar y compartir, así como las maravillas que nos esconde la vida cada día y que procuran nuestra felicidad y la de los demás.

La vida es maravillosa y tú eres maravilloso, abre la puerta al mundo y deja que entre y salga la luz que sin duda brillará en la oscuridad.

Aquí tenéis el excelente ejemplo de Anxo Pérez para El podio de los triunfadores:






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