Respira la vida y siéntela

Estamos en temporada estival, tiempo de vacaciones y descanso, tiempo de "cambio de aires" y de hacer cosas diferentes que nos permitan "recargar las pilas", despejar nuestra cabeza de esa presión diaria que nos lleva a la obtención continua de resultados y cumplimiento de objetivos. Estamos en el momento en que tenemos que respirar la vida y sentirla de verdad, y no porque no puedas y debas hacerlo hacerlo durante todo el año, sino porque ahora no tienes excusas para "desconectar".

Os cuento todo esto, porque yo mismo el otro día me propuse disfrutar de cada segundo durante mi ejercicio de trekking y os aseguro que lo conseguí.

Ponte en situación: "Imagínate salir a andar a las siete y media de la mañana uno de estos días calurosos y sentir el maravilloso frescor del amanecer sobre tu rostro". Sí, ya sé que estarás diciendo que quién se levanta a esas horas en vacaciones, pero los que lo hacemos, os podríamos decir que el disfrute que se siente merece la pena. ¡Ya te echarás una buena siesta si te apetece!

¿Sabes lo que es sentir ese frescor, respirar el aire limpio, percibir el olor a campo y a naturaleza, disfrutar del silencio, la paz y la tranquilidad que te ofrece una dehesa llena de encinas donde solo se escucha a los diferentes pájaros en su despertar y que levantan el vuelo a tu paso?

¿Has disfrutado recibiendo los primeros rayos de sol sobre tu cuerpo, llenándote de luz y energía que atraviesa cada una de tus células, iluminándolas y llenándolas de fuerza, despertando cada uno de tus músculos y henchiendo tus pulmones con el aire limpio, fresco y puro que recibes en cada inspiración?

Sé valiente, ¡respira la vida y siéntela!

¿Te puedes imaginar la cantidad de vida que se esconde en medio de la naturaleza, en el campo, en un bosque, en una dehesa? ¿Eres consciente de la cantidad de vida que existe detrás de unos matorrales, entre las plantas, en los árboles, en la tierra de ese sendero por el que vas caminando? Y esa vida está ahí por cada uno de nosotros, para hacérnosla sentir y disfrutar. Miles de seres vivos que a tu paso te saludan, se abren a ti y te dicen: "atención, disfruta de este momento, disfruta del aquí y del ahora, despierta, deja los pensamientos, libera tu mente, mantente presente, respira la vida y siéntela".

Respira la vida y siéntela. Observa la belleza de las cosas de tu alrededor, ese maravilloso cielo, los rayos de luz, el aire, las plantas, los colores, las formas, el tamaño. No importa si son grandes o pequeñas, lo importante es que están ahí a tu paso, para que sientas la fragancia, el olor, el frescor, la vida de cada uno de los seres vivos que encuentras a tu paso, su movimiento de paz y tranquilidad, su propio disfrutar de la naturaleza. Ponte en situación, visualízalo.

Sí amigos, sí, hay que respirar la vida y sentirla en nuestro interior en cada momento, disfrutar del presente, disfrutar del ahora, olvidándose del pasado y sin pensar en el futuro. El deseo de crecer y desarrollarte lo tienes hoy mismo, ahora, respirando la vida y sintiéndola en tu interior con cada una de las maravillas que tienes a tu paso, alrededor de ti, recibiéndola de las mil y una forma, con el amanecer, con el frescor de la mañana, con el silencio del campo en el despertar del día, con cada célula de vida que tienes a tu alrededor y que te transmite su propia energía y su saludo: ¡buenos días amigo!, ¿quieres respirar la vida y sentirla?

Respira la vida y siéntela allá donde estés: en la montaña, en la playa, en el pueblo, en otra ciudad conociendo otras culturas... Y cuando tus pulmones estén henchidos y cada una de las células de tu cuerpo estén iluminadas, expira y transmite con toda la fuerza tu luz, toda tu paz y toda tu felicidad a cada uno de los que se te crucen en tu camino. Seguirás respirando y sintiendo la maravillosa vida cada día.


Muchas gracias por estar aquí y no olvides compartirlo.

Comentarios

  1. Buenas noches,
    Me gusta mucho la frase. La verdad es que la leo "a deshoras" pero como llevo viendo desde hace un tiempo, las cosas (me)llegan cuando tocan y es entonces cuando mejor las entiendo.
    Ya no es verano... y llevo unos días que no estoy "en mi mejor momento"... tras sentir que he perdido un poco mi rumbo, he desandado unos pasos y estoy volviendo al camino, a mi camino. Y leyendo tu otro post de "Lo que de verdad importa" he acabado en éste, ¡que me me gusta y me llena más! :)

    Soy una persona positiva, que le gusta los valores, el sentido común, el respecto, la educación, regalar sonrisas... pero desde hace unos dias andaba que me sentia poca cosa... y soy consciente de que habia "acelerado" un pelín y me habia olvidado de respirar la vida y sentirla... Yo quería correr más que ella. Pero ya he vuelto a "mi" camino. Hoy me he parado y respirado mi desazon, mi enfado, mi rabia y frustracion, la he respirado y sentido, y también la conversación con mi marido que me ha escuchado y discutido el tema conmigo, hasta que ha roto la coraza que me habia autoimpuesto... y en el paseo con las perras, hemos hablado, andado, parado... y he respirado la vida (y la lluvia) y la he sentido... ¡ahora lo veo! (gracias a tu articulo se ha pulsado el "clic" de mi "¡eureka!", de ese momento de "insight" en el que las piezas (se)encajan).

    Gracias, gracias, gracias, Jesús, de todo corazón.
    Miriam

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    Respuestas
    1. Hola Miriam. Me alegro que mis palabras puedan ayudarte, eso para mí es una gran satisfacción. Vamos por el mundo demasiado deprisa y además llevamos la impaciencia pegada a nuestra espalda deseando soluciones rápidas para todo, cuando la vida transcurre segundo a segundo y abriendo las puertas o las ventanas justo en el momento oportuno. No busques la gran felicidad y párate mejor a disfrutar de las pequeñas alegrías que tienes a tu alrededor: familia, amigos, paisaje, un buen libro, una buena charla, una simple comida, un desayuno, las risas y alegrías de los niños.... ¡Hay tantas cosas que no debemos perdernos y que debemos anteponer ante tantas otras!
      Si en algo te puedo ayudar, cuenta conmigo.
      Muchas gracias a ti Miriam por tus palabras y no te olvides de respirar la vida y sentirla en cada momento, allá donde estés y con quien estés.
      Un saludo
      Jesús Portilla

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