La vida va y viene y no se detiene

¿Te has dado cuenta de lo que dice esta frase? Pues habrá que tenerlo en cuenta, ¿no?

Si va y viene y no se detiene, tú tienes solamente dos opciones: pasar olímpicamente y seguir haciendo lo que has hecho hasta ahora, o subirte en marcha. Porque la vida no se va a detener, no te va a preguntar: «¿subes, guapo?». ¡No!, no lo va a hacer.

Serás tú el que tendrás que preguntarte qué quieres de la vida y, con arreglo a tu propia respuesta, si quieres llegar a algún sitio, conseguir tus objetivos o alcanzar tus sueños, deberás dar un salto importante para subirte al tren, ese tren que va y viene y no se detiene, ese tren que te va a llevar si te has decidido a subir.

Porque, ¿sabes lo que pasa?, que si no te agarras a la vida, si no la enganchas con fuerza, si no pegas ese salto y te subes a ella, te quedas fuera. Después no vale eso de «qué suerte tienen algunos, seguro que están enchufados» o «a mí no me dieron la oportunidad».

La vida pasa para todos, y el que quiere se engancha. La vida va y viene para todos y… ¡qué malo es cuando se detiene! Por eso unos se suben en marcha y otros no. ¿Tú qué prefieres?

Esa pregunta es la que debes hacerte cada día, porque debes vivir el presente y en este presente es cuando deberás tomar tus decisiones, decisiones de hoy que te llevarán al futuro, a ese futuro que deseas y que debes empezar a construirlo hoy, ahora, en este momento. Luego y mañana, será tarde. El tren se habrá marchado. ¿A qué esperas?

La vida va y viene y no se detiene, pero la vida quiere ir contigo porque necesita de ti y tú tienes que estar dentro y aportarle a ella tus propios dones, capacidades y valores. No tengas miedo. ¡Súbete a la vida!

Mensajes semejantes a este, los podrás encontrar en mi nuevo libro "Cierra el paraguas y mójate". Un libro para superar miedos y mirar hacia delante, plantándole cara a la vida. Un libro que desde la primera línea incita a la lectura con capítulos frescos y que provocan el desafío: Elígete a ti mismo, nunca digas nunca jamás, la oscuridad no vence cuando aparece la luz, para crear hay que creer, nada es lo que parece ser… Ejemplos entre más de un centenar, que se pueden leer linealmente o saltando de uno a otro, ya que cada uno contiene un mensaje propio.

¡Sé valiente, cierra el paraguas y mójate!

Muchas gracias por compartirlo y por vuestras opiniones que animan y hacen crecer.




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