¡Ojalá fuera cierto!

¿Qué quieres decir, que ojalá fuera cierto lo que te vengo diciendo artículo tras artículo? ¿Qué quieres que te diga que no te haya dicho ya? Mira, puedes pasarte la vida con los «ojalá», con los «me gustaría», con los «me encantaría» y con los «si yo pudiera», pero también puedes pasarte la vida con los «¿y por qué no?, con los «voy intentarlo», con los «yo también puedo» y con los «lo voy a conseguir».

¿Y, tú quién crees que tendrá más éxito, el de los «ojalá» o el de «lo voy a conseguir»? Yo lo tengo muy claro, y creo que tú también, ¿verdad?

Ya te he hablado muchas veces de la actitud, de la confianza, de creer en uno mismo y de muchas cosas más, pero parece que esto no te basta. ¿Pues, sabes una cosa? A mí cuando me dan una llave y me dicen que abre determinada puerta me lo creo, no lo dudo; ¿por qué voy a dudarlo? Pues esto es parecido.

Lo que te vengo contando con cada uno de estos mensajes que pretenden llenar de vida y de energía, son un conjunto de factores que componen una llave que abre la puerta del éxito, de tu triunfo personal, de tus objetivos, de tus proyectos, y tú sigues diciendo que ojalá fuera cierto. Pero es que es cierto.

¡Créetelo! Lo que pasa es que es una llave que tiene defectos, rebabas, sus dientes no son perfectos y, en definitiva, se ha fabricado sin cuidar el detalle, por lo tanto no puede abrir esa puerta ni ninguna.

Las llaves que abren las puertas deben reunir todos los factores indispensables para permitir su entrada en la cerradura, su giro correspondiente y el perfecto deslizamiento del pestillo para su correcta apertura. Y si no es así, no abre. ¡Aquí no vale el «ojalá abra»! O abre o no abre. Y si no abre no es cuestión de mala suerte, ¡de verdad! ¿O crees que sí?

Todo es cierto cuando uno se propone que lo sea. Cuando depende de ti, de tu actitud, de tu esfuerzo, de tu constancia, de tu fuerza, de tu ilusión, de tu confianza en ti mismo. Solo así será cierto. Solo así la llave podrá abrir.

Este año termina pero la vida sigue. ¿Has conseguido ya la llave que abre la puerta de tus sueños? Pues si no es así no te preocupes. Sigue perfeccionando esa llave, corrigiendo sus defectos, sus dientes, sus rebabas para que abra todas las puertas del camino hacia tu éxito personal. No abandones, sigue trabajando, sigue creyendo en ti, sigue apostando por tus capacidades, tus dones, tu fuerza, tu ilusión, no dudes de esa luz que te ilumina y te aseguro que no tendrás que decir: ¡ojalá fuera cierto!, porque será cierto.


Más mensajes como éste podrás encontrar en mi nuevo libro «Cierra el paraguas y mójate»

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