Los flechazos no son para el verano

Tú sabes eso de que cuando surge, surge. Pues los flechazos son como las oportunidades, y las oportunidades son como los flechazos. Se presentan, te dicen: «¡hola, soy tu oportunidad!» ¿Y tú que haces? ¿Huyes asustado creyendo que es un fantasma o miras, te fijas bien y te dices: «me está hablando a mí», e inmediatamente reaccionas, vuelves a mirar detenidamente y tu cerebro se pone a trabajar rápidamente?

Sí, es verdad, es conmigo con quien está hablando y, ¡madre mía qué guapa es! Además parece simpática, inteligente y es ella la que se ha acercado a mí.

Sí, hombre sí, es el flechazo. ¡Esa es tu chica! La mujer que estabas buscando —o para ellas— el príncipe azul. Es decir, Flechazo Pérez u Oportunidad Benítez. ¿Y ahora qué? ¿Vas a cerrar ese paraguas que te tiene aterrorizado porque no sabes, no estás seguro, tienes miedo, piensas qué dirán, esto no es verdad, no me puede estar sucediendo a mí, alguien se ha equivocado…?

Es así, no le des más vueltas, cuando surge, surge. Te lo has ganado, llevas apostando por ello mucho tiempo y ahora surge la oportunidad, el flechazo mutuo, alguien que te quiere, alguien que se ha dado cuenta de tu trabajo, de cómo eres, que ha pensado en ti y en tu proyecto. Y ahí estás tú que también quieres ofrecer tu corazón y poner todo tu alma en esa fantástica oportunidad.

¡Qué bonito es el amor! ¿Verdad? Los flechazos no son para el verano. Los flechazos surgen, y cuando surgen, es porque te lo has ganado.

Llegará tu flechazo, llegará tu oportunidad. No lo dudes. Porque cuando se sigue y se sigue, siempre consigue.

Continua trabajando, no dudes nunca de tus capacidades y ten confianza porque tu oportunidad está llegando.


Muchas gracias por estar aquí y no se te olvide darle también la oportunidad a otros, compartiendo y haciéndoles llegar este mensaje.



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